En esta entrada se supone que iba a hablar sobre los dos últimos cómics que me leído ( Demo y Quién quiere a las fresas), y de la última peli de animación que he visto, El verano de Coo (súper triste...hay que tener pañuelo al lado, lo digo por experiencia). Pero no, voy a desmarcarme un poco de la temática a la que os tengo acostumbrados, y en esta ocasión hablaré sobre mi nuevo hobby que no es otro que tejer. Y diréis ¿y a esta qué le ha picado? Cuando era niña recuerdo que hubo una temporada que hice ganchillo y gran parte de esa temporada está plasmada en una manta multicolor de patchwork. Me parece algo muy creativo, relajante y encima, utilizable y/o ponible, con el aliciento de que está hecho por uno mismo.
A lo que iba. Hace poco, al ver a una amiga tejiendo y enseñándome las cosas que había hecho me entró la nostalgia y decidí que yo también podía retomar este hobby tan tradicional, generalmente asociado a las abuelas. Como estoy aprendiendo, soy todavía una tejedora primeriza y voy poco a poco, pero con mucha ilusión y ganas de empezar a hacer bufandas y lo que se preste.
Quisiera dejar de lado la imagen antigua y tradicional de tejer y adaptarla a nuestros tiempos, y animar a la gente joven que conozca esta forma tan entretenida y bonita de pasar el rato.
He encontrado en internet varias páginas sobre el tema pero la que más me gusta es We are Knitters, la cual está muy completa y sobre todo, tiene tutoriales muy sencillos y fáciles de seguir. También tiene su propio canal en you tube con el mismo nombre.
Las otras dos direcciones son: La casa del punto
y El rincón del tejido.
Tengo que darle las gracias a Aurora por haberme recordado y devuelto las ganas de tejer y por proporcionarme mi primer kit profesional.
Y aquí tenemos una obra del francés Pascal Rabaté, que ganó el Premio de la crítica francesa (ACBD) al mejor cómic en el 2007.
Nos cuenta la historia de Émile, un abuelo viudo que lleva una vida tranquila entre pescar con su amigo, ir al bar y ver los concursos tipo "cifras y letras" de la tele. Un día, su amigo le comenta que a través de una agencia queda con mujeres y es aquí cuando empezará a plantearse si él también tiene derecho a disfrutar de una vida plena, con sexo incluido al lado de otra mujer. Émile se disputa entre su soledad impuesta de anciano o la vida completa que llevaba cuando aún era más joven. Para acallar estas dudas inicia un viaje en el que conocerá a un grupo de jóvenes hippies que le ayudarán más de lo que creen. Al volver a su casa, sufre un accidente de tráfico que le llevará directo al hospital y que casualmente, será el motivo por el cual conozca a una interesante mujer que le llevará a vivir con alegría de nuevo.
Sex, se hará lo que se pueda. Drugs, sobretodo para el colesterol. and Rock and Roll, se me da mejor la gaita.
4. Los hijos del deseo
Después de la guerra, una importante base americana aterriza en la región francesa de Laon perimitiendo la convivencia entre los franceses y los soldados americanos. Fruto de estos años multiculturales, nacieron muchos niños entre las uniones de soldados con ingenua y jóvenes francesas. Este es el caso de Basile, el cual traslada su obsesión por los Estados Unidos a la pintura. A medida, que pasan los años, Basile se convierte en un hombre solitario en busca de respuesta sobre su padre, ya que su madre mantiene una actitud hermética sobre el padre de Basile, del que tan sólo sabemos que se llama Henry. Treinta años después de la marcha de los veteranos americanos, se organiza una fiesta conmemorativa en Laon, la cual puede ser la escusa perfecta para encontrar las respuestas que tanto necesita.
La autora de este cómic es la francesa Gabrielle Piquet, cuyo estilo se define por unos trazos finos y curvilíneos semejante a los grabados.
A lo tonto se me han juntado cuatro cómics para comentar, así que para no agobiar con tanto cómic, intentaré ser breve y concisa.
1. Tonoharu
El siguiente cómic nos cuenta la historia de Daniel Wells, quien consigue un trabajo como profesor de inglés auxiliar en la localidad japonesa de Tonoharu. En un principio, es una oportunidad única y una experiencia inolvidable. Pero a medida que pasa el tiempo, Daniel se da cuenta de que las barreras linguísticas y culturales son abismales y eso le impide vivir la experiencia con soltura y plenitud. A lo largo de la obra, irán apareciendo personajes que ayudarán a Daniel a mitigar esa sensación de soledad y tristeza que le produce este indirecto aislamiento.
Curiosamente, este argumento se basa en la propia experiencia del autor, Lars Martinson.
El cómic tiene el estilo personal de Martinson y nos acerca muy bien a esos sentimientos que vive el protagonista.
2. Pollo con ciruelas
La autora de este entrañable y triste cómic, es Marjane Satrapi, creadora del aclamado Persépolis. Con esta obra, Pollo con ciruelas, ganó el Premio al Mejor Álbum en Anguoleme del 2005.
Siguiendo con su peculiar e inconfundible estilo en blanco y negro, Satrapi nos traslada a Irán en el año 1958. Allí, Nasser Alí, el protagonista, vivirá una grave crisis existencial debido a que su mujer le rompe el tar, el instrumento que le ha acompañado durante toda su vida y al cual, debe su carrera como prestigioso músico. Después de ver varios tars, se da cuenta de que no podrá encontrar otro a la misma altura y se sumergerá en un pasivo ciclo cuyo final será la muerte. Durante este proceso, Nasser analizará toda su vida, sus relaciones con su familia, con su mujer y sus hijos y la mujer de la que siempre estuvo enamorado pero con la que no pudo
casarse, es decir, su gran y verdadero amor.
En definitiva, una historia de reflexiones y valores que te deja un sabor agridulce.
Ayer tuve la oportunidad de asistir en el Teatro Campoamor a la proyección de un clásico del cine, Metrópolis,
acompañado de la orquesta Oviedo Filarmonía que daba la música en
directo a dicha película. El conjunto de la proyección de una película
tan moderna y futurista para la época (fue diridida en 1927) con la
música de orquesta en directo, es una combinación auditiva y visual
digna de ser considerada una oportunidad única. Metrópolis fue dirigida en 1927 por el cineasta de origen austríaco Fritz Lang. (1890- 1976) Su filmografía puede dividirse en dos etapas, la etapa alemana y la estadounidense. Lang tuvo que abandonar Alemania tras la propuesta de Goebbels de hacerse cargo de los estudios alemanes UFA, pero Lang al ser contrario a las ideas nazis tuvo que huir a los Estados Unidos donde tuvo una prolífica carrera como director. Algunas de sus películas más conocidas son M, el vampiro de Dusseldorf (1931, perteneciente a su etapa alemana), Mientras Nueva York duerme (1956), La sombra de una duda (1956). Es importante mencionar que en su etapa americana el género de sus películas es básicamente policiaco.
Respecto a Metrópolis, es una adaptación de la novela homónima que curiosamente fue escrita por la mujer de Lang Thea von Harbou en 1926. Las influencias de Metrópolis están claramente definidas por el movimiento del expresionismo alemán y el futurismo. La dirección artística es de lo más desacable de la película, la cual se traduce en grandes decorados y escenarios innovadores.
El argumento de Metrópolis es encillo y largo a la vez. Cuenta la historia de una ciudad-estado (Metrópolis) situada en el año 2026, donde la sociedad está dividida entre los obreros y constructores de la ciudad, los cuales se encargan de mantener en constante movimiento a las máquinas que permiten mantener con vida a Metrópolis. Éstos viven en una oscura y lúgubre ciudad en el subsuelo mientras los ricos y pensadores, viven en el mundo exterior donde se genera toda la riqueza, además del ocio y las diversiones. Como no, los obreros están muy explotados con unas jornadas de trabajo interminables y una calidad de vida pésima. El jefazo y organizador se esta desequilibrada situación es Johan Fredersen, mientras que la líder de los obreros es María, una angelical mujer que les trasmite buenos valores y sentimientos. Un día, el hijo de Fredersen, Freder, ve a María decide seguirla, por lo que llega a la ciudad subterránea y contempla con horror la pobreza de esas gentes. Freder, que es un hombre bueno decide que esta situación tiene que acabar, pero no será todo tan fácil. Tenemos a otro personaje, que es un extravagante inventor, que creará un robot y posteriormente le dará las facciones de María. Lo que se pretende es influir sobre los obreros negativamente para que hagan una revolución y se subleven contra Metrópolis. Pero lo que éstos no saben es que si dejan sus puestos de trabajo toda su ciudad se inundará y dará lugar a múltiples desastres.
Como podemos comprobar, en el argumento intervienen una serie de factores claves que podemos resumir en cuatro palabras: Simbolismo (se hacen alusiones a la Torre de Babel así como también a varios pasajes de la Biblia), romanticismo ( respecto a la historia de amor entre María y Freder), socialismo (conciencia de los derechos del proletariado) y el tecnicismo (importante papel de las máquinas en la sociedad).
Como dato curioso, está película fue la primera en ser declarada Memoria del Mundo por la Unesco. Junto a Metrópolis ostentan este privilegio Los olvidados de Luis Buñuel y El mago de Oz de Victor Flemming.
En youtube está la película completa.
"La manos y el cerebro se unen a través del corazón"
Y aquí tenemos un clásico del mundo del cómic. Creado por Alan Moore ( archiconocido por La cosa del pantano, V de Vendetta o From Hell) al diálogo y Kevin O´Neill
al dibujo, consta de tres enormes volúmenes donde nos cuentas las
interesantes y trepidantes aventuras de un grupo de hombres de lo más
particular. Nuestro grupo está compuesto por Wilhemina Murray, prometida
de Jonathan Harker de Drácula, el aventurero y cazador de elefantes
Alan Quatermain (el cual es uno de mis mitos de la infancia, ya que la película Quatermain en busca de la ciudad perdida del oro es una de mis preferidas y Richard Chamberlain está genial en el papel de Quatermain), el temible Capitán Nemo, el hombre invisible y el Doctor Jekill con su opuesto Hyde.
En esta ocasión, Wilhemina tiene la misión de ir en busca del resto de integrantes del equipo, ya que el servicio de inteligencia del Imperio Británico requiere sus servicios para defender los intereses del Imperio. El contacto con el contratante es un misterioso señor que se hace llamar Campion Bond (un antepasado de James Bond) y que evade cualquier alusión a la identidad de su jefe, más misterioso todavía.
Así que una vez reunidos tienen que ir en busca de la cavorita, un instrumento que puede controlar la gravedad y que recientemente ha sido robada por un archienemigo chino. Así que nuestros héroes van en su busca y como no podía ser de otra manera, después de muchos sustos y situaciones límite, recobran la favorita. Pero ahí no acaba todo, ya que falta averiguar quien es el misterioso jefe del grupo. Por lo que el hombre invisible sigue al señor Bond hasta su jefazo y es entonces cuando descubre que el líder máximo del servicio de inteligencia británico, es a su vez un mafioso importante, y que no es otro que James Moriarty, el enemigo de Sherlock Holmes. Nuestros amigos le boicotean y una vez desaparecido Moriarty, toma el relevo Mycroft Holmes, el cual decide seguir contando con los servicios de nuestros amigos.
Hace unos años se hizo una adaptación al cine pero no tiene nada que ver con la idea original del cómic. En la peli al grupo se le unen Dorian Gray y el Agente Sawyer (en referencia a Tom Sawyer) y la historia es completamente distinta, por lo que yo me quedo con el cómic.
Una vez finalizada la historia en el cómic, éste no acaba aquí ya que cuenta con diversos anexos donde podemos encontrar relatos de Alan Moore, los diálogos completos y bocetos de los dibujos. Un material muy interesante. Y ya para ir terminando, decir que los diálogos como el preciso dibujo de O´Neill son de lo mejor y hacen de este cómic un clásico obligatorio.