27 de abril de 2017

La música del silencio

La música del silencio es un librito corto que nos acerca un poco más al personaje de Auri, personaje enigmático y tierno donde los haya, sacado de la trilogía del Asesino de reyes, es decir, de la historia de Kvothe. Nada más acabar de leer El temor de un hombre sabio me dispuse a leer este libro porque quería impregnarme de todo lo que tuviera que ver con la historia principal.
El propio Patrick Rothfuss ya avisa al lector que este libro es diferente, y la verdad es que tiene razón, es diferente en su prosa y en todo. Tengo que reconocer que no me gustó del todo, que se me hizo pesado y que deseé acabar pronto con él.
La música del silencio nos cuenta cómo es la vida de Auri en la subrealidad, es decir, las ruinas abandonadas que se encuentran debajo de la Universidad. Auri sabe sobre la naturaleza de las cosas, sabe cómo tratar a los objetos y ella convive con todo ello. Rothfuss nos describe con extrema precisión cada movimiento de Auri en la subrealidad, y sobretodo, cómo piensa (aunque en esto último tampoco profundiza en exceso). Es un relato corto sobre Auri, sí, pero echo de menos más respuestas. ¿Porqué vive sola en unas ruinas abandonadas? ¿Qué le pasó para que dejara la Universidad? ¿De dónde le vino el conocimiento sobre la naturaleza de las cosas? Rothfuss nos acerca más al personaje, pero no a fondo. La acompañamos en sus excursiones a través de la subrealidad, de un lado a otro, mientras coge un objeto y lo deposita en otro sitio o intenta hacer las paces con algún otro que no está en el sitio donde le corresponde estar.
Los fans de Kvothe se encuentran divididos con este libro. Unos dicen que es de una belleza lírica evocadora y mágica y otros dicen que es un tostón ( el momento en que Auri hace su propio jabón le lleva a Rothfuss 8 páginas). Tienen razón los unos y los otros. Me explico. Mi opinión es que no es lo que me esperaba y se me hizo pesada la lectura, pero Rothfuss es humilde y ya avisa a los lectores que se van a encontrar con una historia diferente, nada parecida a las que nos tiene acostumbrados con Kvothe. Por otra parte, la forma en que Auri piensa y actúa es muy cuca, hay veces que nos encontramos con trozos de la historia muy bonitos en los que te apetece suspirar de lo bonito que es todo.
Así pues, sigo pidiéndole a Rothfuss que no se demore mucho en sacar la tercera parte de la historia de Kvothe. Hace poco me enteré que hay otro libro corto sobre Bast, el ayudante de Kvohte, donde nos cuenta sus historias de la infancia, llamado El árbol  del relámpago. Otro libro de otro personaje que acabaré leyéndome dentro de poco para aplacar mis ansias de respuestas.



       “La perfección del jabón le dibujó una sonrisa en la cara. Era jabón de besar. Suave, pero firme. Misterioso, pero dulce. No había nada parecido en todo Temerant. No había bajo la tierra ni bajo el cielo nada que se le pudiera comparar.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Dale vidilla al asunto!