1 de noviembre de 2018

Memorias de un magnetizador

Memorias de un magnetizador es la última novela del escritor catalán pero afincado en Asturias, Jorge Ordaz, quién en esta última obra se supera a sí mismo. Hace ya días que leí la novela pero todavía estoy entusiasmada. Es la segunda novela que me leo de un tirón, sin cortes. La primera es La plenitud de la señorita Brodie de mi querida y admirada Muriel Spark.
En esta ocasión, Ordaz nos lleva hasta el siglo XIX, siglo donde nace la frenología, una psuedociena que afirmaba que se podían saber las principales cualidades y defectos de las personas con tan sólo estudiar las medidas y forma del cráneo. También se llegó a utilizar para anticipar posibles conductas criminales. La frenología en su época fue muy polémica, tuvo sus detractores adoradores la de racionalidad de la ciencia y sus defensores, gente culta, bien acomodada o gente sencilla con ideas idealistas de un mundo mejor. La cuestión es que es un tema sumamente interesante y Ordaz ha dado en el clavo. Su protagonista es Dimas Pons, el cual narra sus vivencias por Puerto Rico, Barcelona, París o Baltimore. Vivencias que por cierto, son del todo inusuales, curiosísimas, con muchos toques de humor pero a la vez, grandes dosis de erudición. El ritmo es de lo más ágil (para leerse un libro de un tirón muy ágil e interesante tiene que ser) y Dimas Pons es un personaje al que acabas cogiendo mucho cariño.
La editorial Pez de Plata ha hecho un trabajo increíble, la portada es potente y la edición está muy cuidada. Así que si os gusta regalar libros, Memorias de un magnetizador es una apuesta segura. Tan segura como que el cielo y el mar son azules.
No quiero terminar la entrada sin animar a los internautas a visitar el blog del autor, que se llama Obiter Dicta, un blog para tener en favoritos si eres aficionado/a a la lectura erudita y de curiosidades varias.

La novela empieza de esta manera: Siempre he creído que el hecho de que haya fenómenos en la naturaleza que no se expliquen por las reglas de la razón esctricta, no significa que no existan o no puedan existir.
Soy Dimas Pons y soy frenólogo y magnetizador.


·   “Barcelona entera se me ofreció, a mi intelecto y a mis sentidos, cual diosa con los brazos abiertos.”

“Prefiero cien veces a un escéptico abierto de mente que a un fanático de la causa sin espíritu crítico.”

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