22 de abril de 2014

Quiero ser puta

Quiero ser puta es el impactante título del último libro que me he leído, escrito por la prolífica autora catalana Gemma Lienas. ¿De que va? Pues contra la regulación del comercio sexual, es decir, en contra de la prostitución. Lienas nos ofrece un montón de datos interesantes reales, argumentos bien fundados y sobre todo, mucha coherencia, ya que la prostitución es un tema bastante polémico. Últimamente se abordan dos corrientes: la que está en contra, ( yo misma me sumo a esta corriente sin dudarlo) y la que está a favor, donde nos dicen que regulando la prostitución las prostitutas tendrán derechos y no se verán tan vulnerables. Pero vayamos por partes. La prostitución ha existido desde tiempos inmemoriables, ya los cazadores intercambiaban mujeres en edad nubil para violarlas y poseerlas ya que eran un símbolo de procreación de la tribu. Con el paso del tiempo, ha seguido existiendo y es curioso como vamos desgraciadamente acostumbrándonos a ello.
"Si nada puede ser absolutamente cierto, si todos los valores están determinados por la cultura, entonces acaban dejándose de lado valores importantes, como el de la igualdad humana." (Fukuyama, ensayista americano)

La prostitución, para quien se le haya olvidado es: “La compra de un cuerpo para uso sexual es una conducta que atenta contra los derechos humanos y que no se puede considerar práctica de sexo sino abuso de poder, mediante el cual una persona con dinero somete a otra que no lo tiene.”
 Hace unos años se extendió una ola a favor de su legalización, llena de gente progue que decía que la legalización beneficiaria la situación de las prostitutas.
 “¿Es necesario legalizar una actividad para poderla combatir?”


 Pues bien, la legalización lo único que generaría sería la dignificación de los chulos y proxenetas, esos que ahora se hacen llamar empresarios del sexo, mientras se conservaría el estigma de las prostitutas y por otra parte, las cifras del aumento de la prostitución se elevarían más allá que el Kilimanjaro. Si legalizan la prostitución, irse de putas sería lo mismo que irse a tomar unas copas. El que un hombre pagara por tener sexo con una mujer se normalizaría y el impacto sería ilimitado. “Legalizar la prostitución incrementa el tráfico de personas”
Por que la prostitución es un asunto de género.
La mayoría son mujeres cuyas penosas circunstancias las han llevado a ejercer esta labor, un porcentaje muy pequeño (el 5%) son mujeres que la ejercen voluntariamente, sin olvidarnos de otro porcentaje pequeño de hombres y un 7% de transexuales.
 “La libertad de una persona no puede estar por encima del bien colectivo”

 Por lo tanto, no podemos meter en el mismo saco a todas las prostitutas. Que un 5% quieran hacerlo por elección propia no quiere decir que el restante 95% quiera hacerlo ni mucho menos, ya que la mayoría vienen a través de mafias de trata de mujeres y cada vez más, niñas.

Es necesario un cambio de actitud. Los hombre que contratan a las prostitutas son varones que necesitan seguir ejerciendo el poder sobre las mujeres y que no aceptan el cambio social que se está produciendo.
Muchos de los puteros, porque merecen ese nombre y no el de clientes que es demasiado light, tienen problemas para relacionarse con mujeres de igual a igual o tienen arraigada en la mente los cánones del patriarcado el cual recalca la sumisión de la mujer hacia el hombre.

“Muchos actos de violencia vienen dados porque se ve al otro como un ser indigno, inferior o distinto. Si hay una relación de igual a igual, si hay empatía" 

Gemma Lienas tiene una página web muy completa, ya que además es  da talleres de escritura, sin olvidarnos de su canal de youtube también muy interesante. Clicando en el siguiente enlace podemos ver algunos trozos del libro que acabo de comentar. Yo que vosotros le echaría un vistazo!





¡NO A LA PROSTITUCIÓN!

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