30 de agosto de 2018

Días tranquilos en Clichy

Hace poco abrió en Oviedo una librera de segunda mano o de "low cost", que queda más moderno. Con la llegada de la crisis, las librerías  sufrieron muchas bajas en cuanto a ventas, y para solucionar esta triste situación, el ingenio crea Re-Read, una cadena de librerías de segunda mano que pone un montón de libros al servicio del lector a precios bajísimos. Un libro es un euro, tres son cinco euros y cinco libros, diez euros. Alomejor no encuentras las últimas novedades, pero siempre siempre se encuentran cosas interesantes.
Pues en la librería Re- Read, compré varios libros, y entre ellos, Días tranquilos en Clichy, de Henry Miller (1891 - 1980). Con tanto estudio que llevo encima, me apetecía leer algo ameno, fluido, o incluso erótico. Esta novela, es bastante corta y narra con estilo muy realista, la etapa parisina de Joey, un escritor americano afincado desde hace pocos años en París y Carl, su compañero de piso y de juergas, un tipo bastante excéntrico y vividor. Mencionar que Joey sería el álter ego de Henry Miller y Carl sería el también escritor de origen checoslovaco, Alfred Perlés. Ambos escritores compartieron piso durante los años 30, viviendo la etapa bohemia del  barrio de Montparnasse.
Pues eso es, Joey y Carl conocen a un montón de prostitutas y viven situaciones muy fantásticas. De hecho, a veces las situaciones son tan estrambóticas que hacen perder la credibilidad al relato. Los protagonistas son hombres que, aunque no son ricos ni , que viven la vida a tope, desenfrenádamente y siempre se encuentran con mujeres de todo tipo, dispuestas a involucrarse con ellos. Supongo que en la novela estén presentes  vivencias reales y otras inventadas. A pesar de todo esto, las mujeres tienen un papel decadente, débil, de compañia al sexo dominante.
La novela se publicó en 1956, una época donde los roles del hombre y de la mujer eran todavía duales, básicos y bien definidos, y claró está, la novela rezuma machismo por todos los lados. Antes eran otros tiempos, menos mal que ahora la situación es bastante diferente. Así que es una novela que hay que leer con humor, no seriamente. De todas formas, algo que Miller hace muy bien es reflejar el París de la época, un París en plena ebullición social y cultural.
Además de la novela corta Días tranquilos en Clichy ( de la cual se hizo una película en 1970), el libro incorpora otro relato llamado Mara- Marignan, también con un estilo parecido al anterior pero con más contenido. A mí me gustó más la segunda historia que la primera.

“Mira, soy una criatura absolutamente perezosa. No tengo paciencia para leer libros. Es demasiado para mi débil cerebro”

“Es extraño cómo algunas personas entran en la vida de uno, sólo por uno o dos momentos, y luego desaparecen, para siempre. Y aun así, no hay nada casual en tales encuentros.” 

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