8 de mayo de 2017

La plenitud de la señorita Brodie

¿Hace cuánto tiempo que no me leo un libro entero en un sólo día? Mmm... Déjame pensar... Creo que la respuesta es nunca. Que me haya leído este magnífico libro (en dos tandas eso sí) en un día ya dice mucho de la calidad literaria del mismo. Muriel Spark, su autora, era desconocida para mí, así que me ha servido para conocer a esta gran dama de la literatura.
La plenitud de la señorita Brodie está escrita con un estilo magistral, Sparks utiliza la fórmula del flash-forward, es decir, a mitad de la historia ya nos dice un dato importantísimo y luego va desmenuzando la historia explicándonos todas las claves hasta llegar al final.
Nos encontramos en los años 30 en Edimburgo, ciudad que tendrá un lugar igualmente importante en la trama, en la escuela femenina Marcia Blaine. En esta escuela, nos encontramos a la señorita Brodie, la cual destaca entre las demás profesoras, primero, por sus maneras de educar e instruir a las niñas, segundo por su actitud y forma de ser, despreocupada, culta e independiente. La señorita Brodie elegirá a seis niñas de su clase para que sean "su grupo, el grupo de Brodie" como se las conocerá, para formarlas según sus propios métodos para que se conviertan en la créme de la créme. Estos métodos pedagógicos no serán los habituales y la señorita Brodie llevará a las seis elegidas a museos, a tomar el té en su casa, de picnic, les contará parte de sus amoríos y viajes por Europa, mientras las ve asiduamente hasta su edad adulta, aunque a partir de los doce años ya nos las de clase (las seguirá viendo de cerca e influenciándolas). La señorita Brodie se encuentra en sus años de plenitud, y decide aprovechar esos años para inculcarles valores que no se aprenden en la escuela, quiere que estas niñas piensen por ellas mismas, que sientan fascinación por el arte y la belleza, que se conviertan en mujeres que destaquen por sus cualidades, que no dependan de nadie. Se dedicará a estas niñas en cuerpo y alma, mientras duren sus años de plenitud. Desde el principio, la señorita Brodie será perseguida e invitada por la directora de la escuela a  pedir la solicitud de trabajo en otro colegio más progresista, pero no será hasta el final del libro donde por fin, ésta se verá obligada a abandonar la escuela.
Lo que hace de este libro una obra maestra son muchas cosas. A simple vista, parece un libro de una institutriz, pero en realidad es mucho más complejo de lo que parece. Los personajes, sobre todo el de la señorita Brodie y el de su alumna Sandy, están construídos con una grandísima psicología, el lector puede apreciar todas las connotaciones, buenas y malas, de la mente humana  (manipulaciones, amoríos, frustraciones...son sólo unas pocas).
Edimburgo como ciudad también tiene un papel importante, las niñas recorren Edimburgo y nos paseamos por su catedral (Sant Gilles), calles y parques. Para los que hemos estado en esta hermosa ciudad, es fácil imaginarnos la trama por sus calles. La religión también aparece, Sandy es presbiteriana ( nos adentraremos en el calvinismo, el reformista John Knox y la predestinación) mientras que el maestro de dibujo es católico (amado de la señorita Brodie pero casado y con seis hijos), y esto tendrá una enorme influencia en el desenlace, así como la política con Mussolini, Hitler y hasta la guerra civil española (vamos, el fascismo).
Y otro dato importante, es el trío amoroso que se da entre la señorita Brodie, el profesor de dibujo y el de canto. Así que como véis, tiene todos los ingredientes necesarios para engancharnos.
Es una novela de esas que cuando acabas de leerla, sigues pensando en ella, te surgen dudas y vuelves a leer determinados párrafos para coger todos los detalles posibles de la historia porque no quieres que quede ningún dato suelto. No quieres y no puedes. Es una historia que me ha llegado a lo más hondo, casi podía verla con mis ojos y la he sentido como si conociese de cerca a los personajes.
La plenitud de la señorita Brodie fue publicada por primera vez en 1961 y se ha convertido en un clásico. El consejo del día para l@s que estén leyendo estas líneas es que lean (sin falta) esta novela porque de verdad merece la pena. La historia se ha adaptado al teatro, al cine y como serie de televisión con el mismo nombre. Abajo os dejo el tráiler de la película con una jovencísima Maggie Smith en el papel de Brodie.



-Niñas, prestad atención. La plenitud es ese momento en que se realiza aquello para lo que nacemos. Ahora que mi plenitud ha llegado… Sandy, estás distraída. ¿De qué he estado hablando?
- De su plenitud, señorita Brodie. 

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