20 de diciembre de 2012

El hombre que fue jueves

El hombre que fue jueves es una novela escrita por Gilbert K. Chesterton (1874- 1936) y publicada en el año 1908. Es una novela muy interesante con un lenguaje inteligente y muchas sorpresas a lo largo de la trama. Aunque el argumento principal trata sobre los anarquistas, al final el peso recae en sus personajes y sus evoluciones. Se puede decir que es una novela policiaca-metafísica, en la que el perseguidor y perseguido cobran una significación inesperada, hasta el extremo de recaer en un círculo vicioso inagotable. Otro dato a destacar son las alusiones religiosas, sello personal de Chesterton que se convirtió al catolicismo en 1922 y desde entoncés se convirtió en un ferviente defensor de la religión cristiana.
Pero para ir concretando un poco más el argumento, resumiré éste a rasgos generales.
Nos encontramos en Londres y nuestro protagonista, Gabriel Syme, poeta, es reclutado por un destacamento contra-anarquista en Scotland Yard. Lucian Gregory, un poeta anarquista, es el único poeta en Saffron Park, hasta que se enfada en una discusión sobre la finalidad de la poesía con Gabriel Syme, que adopta una posición opuesta (impulsividad frente a la lógica). Después de algún tiempo, el frustrado Gregory encuentra a Syme y lo lleva a una reunión anarquista local para probar que es un auténtico anarquista. En dicha reunión en la que Gregory iba a ser elegido "Jueves", las tornas cambian cuando inesperadamente es Syme el elegido para ser miembro de el Consejo, el cual consiste de siete hombres, cada uno tras el nombre de un día de la semana. El más poderoso y líder de la esfera anarquista es el Domingo, personaje que tendrá un papel clave en el desarrollo de la trama.
La figura de Chesterton presenta algunos rasgos pintorescos: era despreocupado en el vestir, desconocía el valor del dinero, le gustaba beber y escribir sobre el gusto de beber, no sabía hacerse el nudo de la corbata y se enorgullecía de ser un fumador auténtico.
Lo dicho, no dejéis de leer la obra de este peculiar escritor.


·         “Mi querida miss Gregory, hay muchas maneras de sinceridad y de insinceridad. Cuando, por ejemplo, da usted las gracias al que le da el salero, ¿piensa usted en lo que dice? No. Cuando dice usted que el mundo es redondo, ¿lo piensa usted? Tampoco. No es que deje de ser verdad, pero usted no lo está pensando. A veces, sin embargo, los hombres, como su hermano hace un instante, dicen algo en que realmente están pensando y entonces lo que dicen puede que sea una media, un tercio, un cuarto y hasta un décimo de verdad; pero el caso es que dicen más de lo que piensan, a fuerza de pensar realmente lo que dicen.”


- Nadie tiene experiencia de la Batalla de Armagedón.

-Es que yo no me veo capaz…

- Tiene usted voluntad y eso basta

-Pero yo no conozco oficio alguno para el cual baste la buena voluntad.

-Yo sí. El de mártir. Yo no hago más que condenarle a usted a muerte. Adiós.

“Aunque el viajo Domingo sea un brivón, siempre me ha resultado sumamente simpático. Me gusta como me gustaría un bebé gordinflón. ¿Cómo me explicaría yo? Es una simpatía compatible con mi deseo de combatirlo hasta la muerte. No sé si está claro: me gusta por lo gordo que es.”

2 comentarios:

  1. Inteligente, divertida, inclasificable, imprevisible y llena de intención. No hay que perderse una obra eterna como esta. Me encantó, te alabo el gusto.

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  2. Cuando me topé con esta obra no sabía lo que me iba a encontrar y el resultado fue de lo más sorprendente y positivo!! Gracias!

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