25 de septiembre de 2012

El misterio de la gran pirámide (Las aventuras de Blake y Mortimer)


Creadas en 1946, la saga Las aventuras de Blake y Mortimer está considerada junto a Tintín o Spirou, uno de los clásicos de la historieta francobelga. Su creador, Edgar P. Jacobs (1904- 1987), es junto a Hergé (con el que colaboró en varios números de Tintín), uno de los creadores más célebres de la historieta belga.
Nuestros protagonistas son el Profesor Philip Angus Mortimer, físico nuclear formado en la India y gran intelectual y el galés Francis Blake, oficial del servicio secreto de su Majestad. Ambos viven juntos y guardan ciartas similitudes con Sherlock Holmes y su ayudante Watson. Estos intrépidos y cultos aventureros viven juntos y tienen personalidades contrapuestas, es decir, mientras Mortimer es impulsivo y con una gran capacidad para meterse en problemas, Blake refleja la racionalidad típica británica.
Este cómic, aunque clásico, es moderno a su vez ya que a pesar del paso de los años, tanto los personajes, sus aventuras y la estructura de la historieta, no han pasado de moda. Es un cómic atemporal que mucha gente desconoce pero que está a la altura de los más grandes clásicos de la historieta.
El misterio de la gran pirámide está formado por dos tomos en los cuales el diálogo y las informaciones adicionales sobre la historia de Egipto y sus dioses están a la misma altura que el dibujo, clásico y muy característico del estilo belga.
Es un cómic que hay que disfrutar tranquilamente, sin prisas, ya que en cada página tenemos mucho diálogo y la historia sucede lentamente, pero sin resultar aburrida.
La trama suele ser una combinación entre policiaca, ciencia ficción y el misterio. Un dato que se me olvidaba mencionar, es el archienemigo de estos intrépidos aventureros, que es contrabandista Olrik y sus secuaces.
Además de El misterio de la gran pirámide, existen otros títulos como El secreto del Espadón, Las tres fórmulas del profesor Sato o El enigma de la Atlántida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Dale vidilla al asunto!