6 de mayo de 2012

El último recurso y otros relatos

Edith Warthon, la autora de esta recopilación de relatos, es sin duda una de las mejores cronistas de la alta sociedad estadounidense de principios del siglo XX. El libro, publicado por la Editorial Navona, pretende redescubrir a esta autora conocida por obras como La edad de la inocencia (adaptada al cine por Martin Scorsese en 1993 con gran éxito) o Sueño crepuscular. Sus obras se caracterizan por una marcada visión irónica de la sociedad victoriana, donde las apariencias, formalidades y los prejuicios están a la orden del día. Warthon, al ser de buena familia vivió en primera persona toda esta pedantería de la aristocracia, lo cual le sirvió para sus posteriores escritos.
Entre sus honorarios figuran el haber ganado el Premio Pulitzer y ser la primeta mujer merecedora de un título honorario de la Universidad de Yale. Entre sus amistades destaca el también escritor Henry James.
En El último recurso y otros relatos, los protagonistas son maridos celosos, solteronas que han desperdiciado su vida, amas de casa con falsas aspiraciones intelectuales, o las dudosas tretas que ambiciosas mujeresutilizan para conseguir sus fines.
En total son cinco los relatos que reúne el libro, El último recurso, Los otros dos, El ángel de la tumba, Xingu, y Autres temps. A mí personalmente el que más me ha gustado es Xingu, el cual trata de un club formado por amas de casa residentes en una recóndita provincia. La finalidad del club es estar a la última en libros, filosofía y demás intereses culturales. Por supuesto, las integrantes rivalizan en conocimientos, menos la señora Roby, la cual no oculta sus pensamientos y los expresa siempre que puede. La cosa se pone interesante cuando una famosa escritora visita dicha localidad y el club decide ofrecerle una comida-coloquio a su anfitriona. Durante dicha velada, la escritora se dará cuenta de la arrogancia de las señoras e intentará ponérselo difícil. Hasta que la señora Roby empieza a hablar de Xingu, algo totalmente novedoso e interesante, uniéndose al tema las demás señoras aportando diversos datos. Lo que nadie sabe es que Xingu es un río de Brasil donde vivió la señora Roby.
El libro es recomendable ya que se lee muy rápido y es interesante ver cómo profundiza en cada personaje. La única crítica que le hago, es la lentitud en la que te introduce en el relato. La sensación abstracta y general sobre el tema desaparece  cuando has leído un par de páginas.

        “La señora Woolsey Hubbard era una rubia comunicativa cuya abundante, pero disciplinada silueta parecía el resultado de una igualada lucha entre su cocinera y su corsetero.” (“El último recurso”)



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