3 de febrero de 2010

La dama de las camelias

La dama de las camelias es la obra que le dio el éxito a Alexandre Dumas hijo en 1848 hasta la actualidad. Dumas hijo (1824- 1895)fue un escritor francés que siguió los pasos de su famoso padre, Alejandro Dumas, autor de clásicos como "Los tres mosqueteros" o "El conde de Montecristo".

Esta obra está inspirada en un hecho real de la vida de Alejandro relativo a un romance con Marie Duplessis joven cortesana de París que mantuvo distintas relaciones con grandes personajes de la vida social, y llegándose a convertir gracias a esta novela una de las heroínas más sufridas de toda la literatura romántica.
Adaptada como obra teatral, alcanzó tal éxito que animó a Dumas a proseguir con su carrera de dramaturgo. Se tituló, en inglés Camille (Sarah Bernhart o Greta Garbo fueron algunas atrices que dieron vida a Marguerite Gautier en la pantalla) y constituyó la base para la famosa ópera de Giuseppe Verdi, La Traviata (1853). En sus obras teatrales, cargadas de enseñanzas morales, denuncia los prejuicios sociales de la época y aboga por los derechos de la mujer y los niños.
El verdadero drama empieza cuando un respetable joven burgués se enamore de ella y ella decida aceptarlo: la moral de esa sociedad burguesa, tan tolerante con las amantes, no tolera que el amor de una cortesana, por sincero que sea, obstaculice la vida burguesa, de especie protegida, que reserva a sus elegidos. Marguerite Gautier resulta así víctima, no tanto de su vida pública y privada, cuanto de la moral hipócrita del siglo.




“-Amigo mío; si yo fuera la señora duquesa de tal o de cual, si tuviera doscientas mil libras de renta, y, siendo su amante, tuviese otro amante distinto de usted, tendría usted derecho a preguntarme por qué lo engañaba; pero, como soy la señora Marguerite Gautier, tengo cuarenta mil francos de deudas, ni un céntimo de fortuna y gasto cien mil francos al año, su pregunta es ociosa y mi respuesta inútil.”

“Soy de los que creen que en las cosas pequeñas está todo. El niño es pequeño, y contiene al hombre; el cerebro es estrecho, y alberga al pensamiento; el ojo es sólo un punto, y abarca leguas.”

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