22 de octubre de 2009

Oriente y Occidente

OSAMU TEZUKA, "El árbol que da sombra"
Los más entendidos en cómic japonés sabrán con creces quién es Osamu Tezuka, considerado el padre del manga , uno de los creadores más prolíficos (realizó en su vida 700 mangas) y autor de El árbol que da sombra (Hidamari no ki). Tezuka (1928 - 1989) es hoy en día, como ya he dicho antes, reverenciado como el padre de la cultura manga y también, por si fuera poco, del anime (animación japonesa). A principios de su carrera su estilo de dibujo era eminentemente infantil, sobretodo a la hora de dibujar personajes. Fue en los años 50 cuando empezó a hacerse mundialmente famoso por obras como Astroboy, y La princesa caballero (considerado el primer manga del género shojun, es decir, dirigido al público femenino), y ya en los 70 y 80, con Fénix, Buddha y Adolf, éstos últimos ya gozan de mayor seriedad y profundad tanto en la historia como en el dibujo. El árbol que da sombra, es considerada por muchos la obra maestra de Tezuka. En esta obra, que consta de 8 volúmenes, Tezuka aborda la época final del shogunato (1850 - 1870) y cómo poco a poco, Japón se tuvo que abrir al mundo, tomando como hilo conductor a un par de jóvenes bien distintos. Por una parte está el samurái M. Ibuya, al que utiliza para describirnos la vida de los samuráis y las intrigas en la corte del sogún. El segundo personaje, curiosamente es el bisabuelo del autor, R. Tezuka, cuyo papel es mostrarnos la vida de la gente de a pie de la época y el estado de la ciencia médica, que en ese momento estaba en conflicto. La medicina tradicional no aceptaba los usos de la medicina holandesa, es decir, la occidental, provocando constantes enfrentamientos entre ambas escuelas. Al principio los dos personajes no tendrán muy buena relación, algo que cambiará a lo largo de la trama. A medida que se va leyendo la obra, nos encontramos con explicaciones al pie de página, ya que hay un montón de palabras y particularidades históricas que en el mundo occidental son más bien desconocidas, así que es una buena forma de aprender la amplia historia japonesa de aquella época. También hay que decir, eso sí, que la traducción al castellano deja un poco (no voy a ser drástica tampoco) que desear, ¿Por qué? Me resulta un poco raro que un samurái japonés en esos tiempos vaya diciendo ¡olé! por ahí...
En resumen, una lectura absorvente, con grandes dosis de humanismo y realismo, además de unos personajes con carisma que nos hacen meternos de lleno en su mundo.

JODOROWSKY Y GIMÉNEZ, "La casta de los metabarones"
De la unión de Alejandro Jodorowsky y Juan Giménez, nace La casta de los metabarones, la historia de una dinastía de guerreros perfectos conocidos como Metabarones. En un primer momento, La casta nace a raiz del éxito de otra colección llamada El Incal, a partir de entonces, el Metabarón empezará a tener muchos fans, por lo que decidieron crearle su propia historia. La serie (que consta de ocho volúmenes) ocurre a lo largo de cinco generaciones y es la historia de cada uno de ellos. Los metabarones son seres que han dominado el poder del universo y son capaces de ganar guerras intergalácticas por ellos mismos, por lo que son muy cotizados como mercenarios. Para llegar a ser tan buenos guerreros han tenido que ser duramente entrenados durante toda su infancia, y cuando se encuentran en el momento culminante de su fuerza fisica y mental, tienen que mutilarse una parte de la cabeza y colocarse en su lugar una pieza robótica. La estética es futurista y fantástica, con elementos que nos recuerdan a Dune de Frank Hervert. Todas las historias son narradas por el robot Tonto a Lothar, otro robot que escucha las aventuras y la historia de la genealogía del amo de Tonto, el último metabarón.
El dibujo y color corren a cargo del autor argentino Juan Giménez (Overload, El cuarto poder), y los diálogos son obra de Alejandro Jodorowsky, muy conocido por sus otras colaboraciones con Moebius o George Bless y sus libros de dibulgación sobre la psicomagia.
Para mí es una de las mejores series de ciencia ficción, con unos dibujos espectaculares y una historia llena de tramas intergalácticas, donde la lucha por la continuidad de la casta es el argumento principal.

"Cumpliste la enseñanza de tu padre y maestro: El guerrero valeroso no piensa en términos de victoria o derrota...sino que combate fanáticamente hasta la muerte. Sólo así realiza su destino."

8 comentarios:

  1. Hola Airín, quisiera añadir que por el 60 aniversario de su muerte, se lanzó una revista con su nombre, y con material inédito.

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  2. Gracias por tu aportación, cuanta más información se tenga mejor!

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  3. Ya estoy registrada!!!!menos mal que me informaste porque a mi no me daba la cabeza (estas cuestiones interneteras me superan),asi no se me escapará ninguna entrada.

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  4. Murió en 1989, así que supongo que la revista de que hablas sea por el 60 aniversario de su 'nacimiento' (o que sea otro el número de años, claro)
    ¡¡qué poquito le queda a la educadoraaaa!!

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  5. Pues sí, lo del 60 aniversario de su muerte va a ser un poco difícil...
    Chuskari, bienvenida a la comunidad Takanawense!

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  6. Ando Parkman25/10/09 3:01

    Takanawense? El gentilicio (si lo es) comunitario ¿ya es definitivo? Permítame, estimada Airín, sugerir otras variantes posibles:
    Takanawesa
    Takanaweña
    Takanáwica
    Takanawana
    Takanawaína
    Takanawal
    Takanawista
    ...
    Achilipún

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  7. Pues a mi Takanawense me suena mucho mejor que Takanaweña, que parece que dices pedigueña o Takanawaína, con nombre de medicamento... Además, siempre se dice que la primera idea es la buena! Eso sí, lo de Achilipún, me lo apuntaré, querido Parkman. Saludos.

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  8. Gran blog, lo tendremos en cuenta, un saludo!!!Subkulturas

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